lunes, 2 de abril de 2012

Conflicto, una realidad para informar

Un día como hoy nos deja ver que a los periodistas nos falta mucho por aprender.

El país estaba ansioso por darle la bienvenida a los 10 militares y policías secuestrados por las Farc desde hace más de una década. Sin embargo, los hechos de hoy reflejan que no se sabe comunicar la realidad colombiana.

Es irónico que en un país que vive en conflicto desde hace más de 60 años los periodistas lleguen a la gran conclusión que después de estar 14 años en la selva los secuestrados salgan delgados, acabados y más viejos. ¿Qué otra cosa esperaban ver si estuvieron en un cautiverio?

A esto hay que agregar la pregunta de un reportero a Piedad Córdoba: valió la pena el esfuerzo? - pues claro que vale la pena, estamos hablando de un ser humano y la constitución que nos rige promulga en su preámbulo que se debe asegurar la libertad y la paz.

En dónde quedan las preguntas inteligentes que le aporten a la audiencia para formar su opinión? En mis clases me han enseñado que el periodista no debe emitir juicios pero sí informar para que a partir de estas la gente tome una postura.

Entonces, el problema es de los periodistas o de quienes nos enseñan? Considero que está en la falta de práctica, en el no salir al terreno y enfrentarse con la realidad. Las clases teóricas de cómo cubrir estos eventos son necesarias pero necesitan equilibrarse con las acciones.

Las nuevas generaciones debemos saber cómo hablar con las víctimas y quienes las rodean. Debemos evitar errores como el de uno de los noticieros del medio día en donde una periodista le pregunta a los familiares de los secuestrados ¿qué están esperando acá, en el aeropuerto de Catam?.

En la primera clase de ‘Medios, guerra y poder’ nos mostraron 23 pautas para entrevistar a las víctimas y con pena me atrevo a decir que gran parte de los corresponsales que trabajaron hoy no han tenido la oportunidad de leerlas o lamentablemente las olvidaron.

En un día tan noticioso como este es difícil saber con precisión los hechos en los que se desarrolló la entrega. Pero los periodistas de televisión en vez de contarnos lo que ya nos dicen las imágenes deberían dar datos que sirvan para informar. Como: ¿cuántos secuestrados quedan en poder de los grupos ilegales?, ¿cuántos han sido asesinados?, ¿cuántos procesos de paz se han visto frustrados?, ¿cuántas veces se ha dicho que no habrán más secuestros?

Yo soy tan solo una aprendiz de lo que Alberto Camus llama el oficio más bello del mundo y me preguntó: ¿cómo tendré que informar las noticias de un pueblo que no tiene memoria y vive en constante conflicto?